Hace mucho tiempo se venia relatando la historia de un circo… llevando de
boca en boca, de generación en generación, como si fuera una leyenda
que se transmitió por todo el mundo pero la gente no sabe exactamente el
lugar de origen de esta, solo se sabía que los personajes principales
eran los mismos.
Aun así, las personas seguía sin evitar sus sentidos y
sintiendo curiosidad sobre este maravilloso y aterrador circo y lo
terminaban dejando entra al pueblo, aunque no todos. Algunas familias
ocultaban a sus hijos, pero estos con tan solo admirarlo por la ventana
de su habitación se sentían atraídos por tal acto, un circo fantasma
pasando por la ciudad, como si fuera transparente pero al mismo tiempo
no, como si la gente pudiera pasar a través de él pero hacerse daño al mismo tiempo.
Lo peor no era todo ese espectáculo en mitad de una calle
si no, era ella, aquella payaso que caminaba adelante de la carpa, del
carruaje como si no tuviera alguna preocupación en la vida, saltando
con un pie y luego cambiando al otro cuando se cansaba o de vez en
cuando caminando con los dos, trotando y saltando, haciendo trucos de
payaso con sus globos, su pelo rojo y ondulado volando al viento, su
traje blanco y colorido captando la luz y brillando para llamar la
atención.
Pero en sí, el problema no era su comportamiento al pasar,
ni su vestimenta o pelo, si no su mirada al caminar, como si te estuviera
buscando, alguien nuevo para las actuaciones, alguien nuevo para
torturar en el camino de su soledad ¿pero enserio estaba sola? no.
Conduciendo la carroza estaba el presentador, un chico de pelo blanco
corte recto medio largo medio corto no se entendía ya que este era
disparejo pero a la vez ocultaba un ojocon un gorro y un traje como
cualquier presentador. Su mirada era seria y distante como si tan solo
buscara un lugar donde asentarse y pasar esos días en el pueblo en donde
estuvieran en aquel momento.
Efectivamente nuestra hermosa payaso
Crisha no estaba sola, tenía a su presentador Louis aunque este al
parecer no le daba mucha importancia a su acompañante. Aunque… ¿no
habían más personas en ese circo? ¿Y los rumores que decian?
Oh
aquellos rumores que hacían que las personas guardaran a sus hijos en
sus casas, tan espeluznantes como fascinantes. Eran tan solo simples
cosas de cualquier leyenda.
Si miras al circo, y Crisha clava su
mirada en ti ya date por desaparecido. Ella empezaba a perseguirte, día y
noche, mañana y tarde, despierto o aun en el más profundo sueño, ella
iba a estar ahí asechando en tu cabeza, en tu mente, tan solo para que
te pierdas en tu propios sentidos y aceptes unirte al circo “¿Ya estás
listo?” “¿Ya te despediste de todos?” “No me hagas perder mucho mas mi
tiempo” estas frases eran las más frecuentes usadas por ella.
Igualmente,
esta no era la única forma de entrar en este circo, había otro rumor
más. Si llegabas a perderte o estuvieras huyendo de algo y la veías en
el bosque, o ciudad te empezaba a persuadir para que vayas a ver alguna
función del circo, o simplemente para que entres en este.
Ella
elegiría tu función en el circo ¿payaso? ¿Presentador? ¿Mago?
¿Malabarista? ¿Trapecista? O tal vez algún otro trabajo, ¿Cuál sería tu
función? Eso depende de tu vida, lo que ella veía y lo que ella
sintiera, nadie tiene derecho a sobre pasar su opinión ya que nuestra
hermosa chica era la fundadora de aquel circo.
Poco a poco la gente
iba llegando, y poco a poco la gente iba a despareciendo. Entras a este
circo, o despareces, ya te dan por muerto, por más que luego te vean en
alguna función o en algún cartel de publicidad sobre este, estabas
muerto, la gente no te volvía reconocer, y vos no tenías capacidad de
recordar lo que habías hecho de tu vida hasta el momento de unirte.
Si
aquel circo grande y viejo hecho con magia de los sueños de una chica
perdida en un bosque con su mayordomo se encontrase en tu ciudad ¿te
unirías o no?
¿Qué harías?
Chert Smeshno Circus
lunes, 8 de agosto de 2016
Publicado por
duvet
en
18:04
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