Hace mucho tiempo se venia relatando la historia de un circo… llevando de
boca en boca, de generación en generación, como si fuera una leyenda
que se transmitió por todo el mundo pero la gente no sabe exactamente el
lugar de origen de esta, solo se sabía que los personajes principales
eran los mismos.
Aun así, las personas seguía sin evitar sus sentidos y
sintiendo curiosidad sobre este maravilloso y aterrador circo y lo
terminaban dejando entra al pueblo, aunque no todos. Algunas familias
ocultaban a sus hijos, pero estos con tan solo admirarlo por la ventana
de su habitación se sentían atraídos por tal acto, un circo fantasma
pasando por la ciudad, como si fuera transparente pero al mismo tiempo
no, como si la gente pudiera pasar a través de él pero hacerse daño al mismo tiempo.
Lo peor no era todo ese espectáculo en mitad de una calle
si no, era ella, aquella payaso que caminaba adelante de la carpa, del
carruaje como si no tuviera alguna preocupación en la vida, saltando
con un pie y luego cambiando al otro cuando se cansaba o de vez en
cuando caminando con los dos, trotando y saltando, haciendo trucos de
payaso con sus globos, su pelo rojo y ondulado volando al viento, su
traje blanco y colorido captando la luz y brillando para llamar la
atención.
Pero en sí, el problema no era su comportamiento al pasar,
ni su vestimenta o pelo, si no su mirada al caminar, como si te estuviera
buscando, alguien nuevo para las actuaciones, alguien nuevo para
torturar en el camino de su soledad ¿pero enserio estaba sola? no.
Conduciendo la carroza estaba el presentador, un chico de pelo blanco
corte recto medio largo medio corto no se entendía ya que este era
disparejo pero a la vez ocultaba un ojocon un gorro y un traje como
cualquier presentador. Su mirada era seria y distante como si tan solo
buscara un lugar donde asentarse y pasar esos días en el pueblo en donde
estuvieran en aquel momento.
Efectivamente nuestra hermosa payaso
Crisha no estaba sola, tenía a su presentador Louis aunque este al
parecer no le daba mucha importancia a su acompañante. Aunque… ¿no
habían más personas en ese circo? ¿Y los rumores que decian?
Oh
aquellos rumores que hacían que las personas guardaran a sus hijos en
sus casas, tan espeluznantes como fascinantes. Eran tan solo simples
cosas de cualquier leyenda.
Si miras al circo, y Crisha clava su
mirada en ti ya date por desaparecido. Ella empezaba a perseguirte, día y
noche, mañana y tarde, despierto o aun en el más profundo sueño, ella
iba a estar ahí asechando en tu cabeza, en tu mente, tan solo para que
te pierdas en tu propios sentidos y aceptes unirte al circo “¿Ya estás
listo?” “¿Ya te despediste de todos?” “No me hagas perder mucho mas mi
tiempo” estas frases eran las más frecuentes usadas por ella.
Igualmente,
esta no era la única forma de entrar en este circo, había otro rumor
más. Si llegabas a perderte o estuvieras huyendo de algo y la veías en
el bosque, o ciudad te empezaba a persuadir para que vayas a ver alguna
función del circo, o simplemente para que entres en este.
Ella
elegiría tu función en el circo ¿payaso? ¿Presentador? ¿Mago?
¿Malabarista? ¿Trapecista? O tal vez algún otro trabajo, ¿Cuál sería tu
función? Eso depende de tu vida, lo que ella veía y lo que ella
sintiera, nadie tiene derecho a sobre pasar su opinión ya que nuestra
hermosa chica era la fundadora de aquel circo.
Poco a poco la gente
iba llegando, y poco a poco la gente iba a despareciendo. Entras a este
circo, o despareces, ya te dan por muerto, por más que luego te vean en
alguna función o en algún cartel de publicidad sobre este, estabas
muerto, la gente no te volvía reconocer, y vos no tenías capacidad de
recordar lo que habías hecho de tu vida hasta el momento de unirte.
Si
aquel circo grande y viejo hecho con magia de los sueños de una chica
perdida en un bosque con su mayordomo se encontrase en tu ciudad ¿te
unirías o no?
¿Qué harías?
Chert Smeshno Circus
lunes, 8 de agosto de 2016
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Sakura Yume
domingo, 7 de agosto de 2016
Aun si las personas no saben que decir
sobre el amor o como definirlo, yo tengo una linda historia que contar o por lo
menos para mí, aquellas cosas hermosas que viví e imágenes grandiosas que tengo
en mi cabeza.
Yo vivía en una casa muy alejada de la
ciudad mi salud no me permite estar en lugares muy contaminadas por lo que mis
profesores venían a mi casa a enseñarme
los fines de semana. Tenía que vivir al aire libre tapándome del sol con
un paraguas y en lo posible estar en la sombra.
Tan solo me quedaba sentada tranquila en el
pasto con mi gata blanca Luna, veía los caballos pasar de lado a lado junto con
los pájaros y las hojas caer… Todo estaba demasiado tranquilo, tanto que podía
llegar a dormirme allí, viendo los árboles que sonaban por la brisa que había
en aquel día, en el que apareció ella,
salió de los pastizales y se cayó torpemente ya que venía al parecer con
bastante energía, me vio preocupada y se acercó a mí.
-“¡Me eh perdido!” me grito
-¡yo nunca eh salido de aquí no
puedo ayudarte! – mire para todas partes
-¿Nunca? – me miro raro y se sentó a mi lado despreocupada como si me
conociera de toda la vida, parece que le había llamado la atención
-¿n-no te van a retar? ¡Busca el lugar que no encuentras! – me corrí un
poco ella me sonrió y me dijo “me gusta como hablas, y ya me van a llamar – me
mostro su celular – “¡no hay problema!”
¿Quién era? ¿Por qué se quedaba? Nos
quedamos en silencio sin poder pensar en nada, ella solamente me miraba fijo y
la brisa pasaba uniendo nuestros cortos pelos con pétalos del árbol de cerezo
en el cual estábamos apoyadas, tan fija fue su mirada que hasta llegue a
avergonzarme.
-¿nunca saliste enserio? - siguió preguntándome curiosa, ella para mí
era como un conejo, ¡un gato! Uno de esos animales que siempre están curiosos y
atentos por todo… era raro nunca antes alguien me había preguntado tanto sobre
mi… nunca me relacione con alguien antes…
-Nunca eh salido de aquí – dije
tartamudeando abrazando a mi gatita Luna que tan solo ronroneaba
-¡¿y la escuela?! – se acercó a mi
-Los
profesores me vienen a ensañar a mi casa… mi salud es muy frágil para estar en
la ciudad….
Me vio deprimida, tan solo porque ella era
una chica de ciudad… no podía entender lo que yo estaba sufriendo en mi
interior. Mi familia viene del campo de ciudades poco pobladas y el choque
contra una ciudad sobrepoblada causaba malestar en nuestros cuerpos, es
peligroso el solo oler un pequeño humo o polvo no se bien que será, que causan
los autos ¡imagínense un día en la ciudad!
Después de aquella pequeña conversación la
llamaron a su celular y se tuvo que retirar, yo me quede mirándola no lograba
entender, solo suspire aliviada y entre a mi casa.
Pasaron unos días y ella seguía viniendo…
¿Qué quería? ¿Qué hace acá? No me molestaba… ¡me gustaba incluso! Ya no pasaba
la tarde sola… tenia alguien para contarle mis problemas mis pensamientos mis
sueños mis pesadillas todo… ¿Qué era esto que estaba sintiendo? No me
explicaron nunca de esto mis profesores…
Tan solo la esperaba todos los días a las
17, algunos días ella llegaba con moretones como si le hubiesen pegado o un ojo
morado y no podía dudar en preocuparme por ella, o si no llegaba o llegaba
tarde…
-¡¿Qué te paso?! – le dije un día que llego
con unas vendas y una mejilla hinchada y morada
-rio inocentemente – Mi tío como siempre
pero está todo bien – me sonrió – ¡no te preocupes! – y al mostrarme los
dientes me pude dar cuenta que le faltaban algunos
No pude evitar largarme a llorar ¿Por qué
ella tiene que pasar por algo así? Alguien tan…hermosa…tan solo me abrazo como
pudo, poniendo mi cabeza en su pecho y calmándome. Que hermosa sensación que
nunca había sentido… ni siquiera mi madre me abrazaba así… ¡ya basta! Por favor
basta…
Aquella noche no pude dormir ¡había pensado
en algo completamente extraño para mí! ¿h-hermosa? ¡Q-que estoy diciendo! No me
puedo enamorar, no puedo tener citas o una relación seria con mi estado, además
ella no puede hacer nada con su tio está completamente prohibido… además mi
familia tampoco era muy sociable….
Cada vez que mi madre me veía con ella me
llamaba para casa para que yo le dijera a ella que se fuera, que no regrese
más… ella aun así seguía regresando cada día mas sonriente.
-Perdón…
-¡No importa! No te dejare sola! Volveré cada día y tú lo sabes
Me largue a llorar, si de nuevo… perdónenme
de todo corazón si esto está redactado de alguna manera que no se pueda
entender, tan solo quiero explicar todo lo que yo sentía en aquel verano que la
conocí. Todo técnicamente iba de diez, ella venia, yo la esperaba con mi
gatita, hasta que mi madre me llamaba, pero algo cambio…
-¡Ven a la ciudad! – oh si, ella dijo eso,
entre todas las cosas raras, locas y energéticas que me ha dicho en lo que nos
conocíamos, eso fue lo culminante en todo
-¿Qué que? ¡No puedo salir me haría mucho
mal! – Me levante y la mire a los ojos – sabes como es mi salud y como empeoro
con cualquier humo que pase
-¡¡p-pero yo te cuidare!! Llevaremos tu
parasol y te pondrás un barbijo ¿Qué piensas? – me agarro de las manos y me
miro muy cerca de mi cara, solo le aparte la mirada avergonzada, y ella al
reaccionar también se apartó completamente con las mejillas rosadas – p-perdón
- no está bien… - sonreí, y la mire – te
esperare mañana a las 17 entonces… mis padres se van de viaje podría escaparme…
- aclare con mi voz que tenía un poco de miedo, tenía miedo, agarraba mi
vestido con mis débiles puños al mismo tiempo que quería llorar, nunca había
desobedecido a mis padres y nunca había ido a la ciudad…
- ¡¡entonces espérame!!
Aquella noche abre llorado y deprimido más
que nunca en mi vida, estaba haciendo todo mal, pero a la vez me gustaba ¿Qué
me estaba pasando? Solo deseaba que el día pasara para poder estar con ella,
para poder sentir sus suaves manos rozar con las mías mientras aminábamos en un
lugar desconocido para mí pero conocido para ella, para que ahora la cara de
animalito curioso la tuviera yo, que ella me protegiera y me guiara…
…. La quería….
Me desperté demasiado temprano, prepare una
merienda para las dos aunque tal vez ella me llevaría a merendar no lo sé… me
puse mi mejor vestido, me peine para quedar lo más linda posible ¡hasta me
maquille! Y salí a esperarla, el día estaba soleado y sin una nube en el cielo,
técnicamente un día hermoso pero horrible para mi cuerpo, apenas salí me cubrí
con mi para sol y me sente a esperarla bajo la sombra del cerezo.
Me quede dormida hasta que se hicieron las
17, ella que había llegado me había despertado con un beso suave y delicado en
la mejilla, abrí mis ojos y al verla pensé que era un sueño. Ella estaba
vestida con su traje escolar como siempre, tal vez un poco más arreglada que
siempre
-Hey bella durmiente despiértese~ - dijo
sonriendo
Yo solo la mire maravillada de lo hermosa
que podría llegar a ser aquella chica… me ayudo a levantarse con la mano que le
quedaba libre, me sacudí la ropa y partimos. Ella empezó a contarme maravillas
de la ciudad, como la gente, los edificios, ¡las cosas que se vendían! Aquella
ropa, vestidos que dijo que seguramente me quedarían hermosos, ¡flores! Ya
quería llegar desesperadamente…
Poco a poco nos íbamos adentrando ella me
dio un barbijo que había comprado para mí y me lo puso, me sentía avergonzada
de tener que usar eso, además de que la gente ya nos empezaba a ver raro, yo la
había agarrado del brazo que tenía doblado por la fractura, para no perderme
mientras que con mi otro agarraba la sombrilla y sostenía el barbijo
- Perdón… todos nos están
mirando... – dije apretándome más a ella mirando a la gente
- Eso es lo malo de la
ciudad… te miraran por todo… no te preocupes – agarro el para sol con su mano
disponible – solo sonríe y nada pasara – me dijo sonriendo
Me llevo por tantos lugares que no
olvidare, en mi mano llevaba la canasta con la comida que había hecho aunque
ella me había llevado a comer a muchos lugares, helados, crepes, bizcochuelos,
me encantaba la sensación, ¡era como tener una cita! Pero saben que… lo mejor
de eso fue el final…
Todavía era temprano, no pasamos mucho
tiempo en la ciudad por mi salud además según vi estaba medio contaminada y me
daba miedo estar mucho tiempo allí, ya había empezado a toser y demás cosas,
así que regresamos rápidamente a mi casa, ella se había preocupado demasiado.
Cuando llegamos a aquel árbol, deje mis
cosas en el suelo y agarre mí para sol
-Gracias – le dije avergonzada mirando
hacia abajo
- No hay de que… - se acercó un poco a mí,
yo levante la mirada y cuando nos dimos cuenta estábamos demasiado cerca.
Nos miramos con una ternura que nunca había
sentido, abrió un poco su boca intentando como a no asustarme, yo presione
fuerte el palo de mí para sol y cerré los ojos…
… te amo…
No importaba nada… ya en ese momento mi
cabeza voló a miles de aires, a miles de hojas y sensaciones… ¿Qué había
pasado? No me habían enseñado nada de esto!... nada… quería abrazarla,
acariciarla, llorar, reír, no entendía…
Se separó… me miro, me sonrió, y ambas nos
largamos a llorar
- ¡P-perdón! – me dijo
sonriendo y tapándose con el brazo que tenía bien – e-es que eres muy hermosa
- ¡N-no te preocupes!
¡T-tú también eres hermosa!
Paso su mano por mi mejilla limpiándomela y
me sonrió “nos veremos mañana” me dijo suavemente “si” respondí de la misma
manera, y vi como ella se iba, su cara brillante y sus ojos llorosos con sus
mejillas rosadas, me despidió con la mano antes de escabullirse entre los
arbustos y yo respondí con lo mismo.
Pero luego de que se fue algo me pasaba…
estaba mareada… quería vomitar… ¿Qué me paso?.. empecé a caminar y cuando me di
cuenta Luna me miraba preocupada y maullando a mi alrededor… empecé a ver todo
negro y caí al pasto…
Solo recuerdo que me levante en mi cama
tapada hasta arriba, mi madre me miraba y me preguntaba continuamente que había
hecho aquel día, pero apenas podía responderle o hablar, solo quería seguir
durmiendo con mi gata subida arriba mío… perdón ma, te eh desobedecido…
…
Paso una semana que no la veo…
….
Una semana y media
…
¿sabrá ella que estoy internada?... no creo
que mi madre le haya dicho algo
…
Quiero verla…
..
Mama… ¿no la puedes llamar?...
…
Me entere más tarde de lo que estaba
pasando en mi casa, ella estaba yendo día tras día a buscarme pero no
encontraba nadie y se volvía triste, mi madre la miraba por la ventana y un día
se decidió contarme…
- ¡¿Por qué me dices
esto?! – le dije llorando - ¡¿crees que es gracioso?!
- Era un peligro para ti…
- ¡Pero yo la amo! ¿acaso
eso no cuenta?! ¡Prefiero morir por su culpa que morir por nunca atreverme a
salir y quedarme sola!
- …
- Solo tráela, solo eso
quiero, eso es lo único que te pido…
Paso menos de una semana, al parecer ella
había desistido de ir a mi casa, parece que creía que yo estaba enojada con
ella, hasta que cuando se curó el brazo regreso, y firmemente toco la puerta de
mi casa.
- ¿Qué quieres? – atendió
mi madre
- ¿Dónde está oculta? –
respondió firmemente
- En un hospital por
culpa de una chica que la mando a la ciudad
- … ¿hospital? – dijo aun
enojada sin entender
- Si
- … - tardó en
reaccionar, pero poco a poco fue abriendo los ojos hasta que salió corriendo a
buscarme.
Yo estaba mirando por la ventana mientras
sonreía tristemente, no entendía que pasaba… yo quería salir de esta prisión
con olor a alcohol en la cual me había encerrado, cuando sentí un portazo, mire
hacia la puerta, y sonreí, solté algunas lágrimas. Ella se acercó a mí
agarrando mis manos y llorando
- Perdóname
- Está bien…
- ¡Pensé que te habías
enojado, que había hecho algo! – llorando en mi mano - no te quiero volver a perder – sonreí – por
favor ¡perdóname!
La mire sonriendo, me limpie las lágrimas,
la limpie a ella, me incline un poco y la bese
- Te extrañaba…
- ¡Yo también! – me
sonrió con su diente de menos
Mi madre que escucho un poco, luego de los
días que pase ahí me dejo juntarme con ella e invitarla a pasar a mí casa.
Luego de eso todo resulto perfectamente…
¿Y saben qué? Hasta el día de hoy seguimos
juntas…
Chihie y Yori
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Etiquetas: Sakura Yume
A new feeling
Era tan solo un demonio... caminaba por el
mundo haciendo el mal como tenía que hacer, me aburría bastante pero al mismo
tiempo era divertido. A lo que me llevaba a pensar ¿Qué hago en mi vida?..
Me acorde de mis compañeros que me decían “cuidado con la zona que están protegida por los Ángeles!” “si hay gente que cree en ellos seguramente estarán por ahí dando vueltas”
¿Ángeles? Nunca me impusieron “terror” bueno no tienen por qué imponer terror, pero nunca me resultaron terribles para mí, en las historias de que los Ángeles matan a los demonios y ellos son los victoriosos, esas horribles historias de poder bueno contra el malo, nada de eso me daba miedo.
Y que si son ciertas, mi abuelo murió a manos de un ángel, pero hasta que no vea uno no puedo dar mi opinión.
Así fue, como de tanto pensar en eso un día, uno cayo hacia mi ¿Cómo?..
Había llegado a una ciudad un poco destruida, no había nada mejor que hacer que seguir destruyéndola así que cause algunos terremotos y mate a algunas personas… nada fuera de lo común, seguí caminando una media hora más, mirando al cielo, con las manos en los bolsillos y mis alas negras afuera, y en eso sentí una presencia atrás mío.
— ¡Ey tu demonio! – Me dijo un ángel, su pelo era blanco y largo ondulado, con un flequillo hacia el costado, un vestido blanco largo y sus alas blancas gigantes – ¡vas a pagar por lo que hiciste!.
— ¿eh? ¿Acaso hice algo? Yo solo estaba caminando por acá.
— ¡Yo te eh visto!
— ¿ah sí? ¿Qué eh hecho esta media hora?
— Caminar… - dijo haciendo un poco de puchero ya que no me podía ganar – ¡Bueno! ¡Te estaré vigilando así cuando hagas algo malo podré atacarte! – dijo mostrando su pequeña daga decorada en el mango con pétalos blancos.
Sonreí como queriendo reírme “has lo que quieras” fue lo último que le dije y seguí mi rumbo, ella me seguía atrás, algunas veces caminando, otras veces volando.
Pasaron los días y de vez en cuando me daba pena, yo no hacía nada malo, tan solo quería saber hasta cuando iba a durar atrás mío, tenía que comer con ella, comprar con ella, compartir mi vida... con ella…
Nunca había hecho eso antes, pero algo me llamaba la atención, parecía que los dos nos habíamos olvidado de cómo fue que llegamos a estar juntos. ¿Querer matarme? Parece que se olvidó de eso…
Si había algo que le espantaba eran los truenos, y si llovía o algo y habían relámpagos y truenos me abrazaba el brazo temblando. Pero también algunas cosas le encantaban, como el agua y fuimos hacia ríos y otros lugares en los que ella me sonreía hermosamente…
¿Por qué tendría que haber rivalidad? Seres tan hermosos… ya no sé cuándo fue que empecé a pensar en esas cosas.
Aun así, no todo podría ser paz y armonía, después de todo soy un demonio ¿Qué era eso para mi? No ahí significado en mi diccionario… Me llamo mi “jefe”
— ¿Así que no has causado nada malo en estos últimos dos meses eh?
Solamente lo mire seriamente
—Si bien eres un demonio dotado no recuerdo haberte dado vacaciones, si no llegas a hacer nada para los tres meses, tendré que matarte
—Esta bien…
Me fui, y en el mundo humano me esperaba ella vigilante, como si fuera un policía esperando a que el criminal hiciera algo malo
—Una pregunta… - dije mientras caminaba
—¿Qué pasa? – dijo ahora al lado mío
—Es cierto que si un Ángel y un Demonio se besan ¿mueren?
—Si ¿por? – me contesto algo avergonzada
—Seria algo egoísta de mi parte querer morir por un beso tuyo a que ellos me maten ¿no? – la mire
Ella solo se avergonzó y me dijo que no… mire hacia delante y seguí caminando
Pasaron tres semanas, ya nos estábamos acercando a la fecha en el que me vendrían a matar si no hacia nada malo. Pasamos por el mismo lugar en el que nos conocimos, ahora habían vacas entre otras cosas, saque mis alas y me fui al cielo a mirar todo el escenario, y transforme mis manos en garras, la mire.
— ¿Q-que estas haciendo? – me dijo mirándome con miedo
— ¿No seguirás tu palabra? Si hago algo malo me tendrás que matar
— ¿N-no estarás hablando en serio o si?
—Un ángel nunca miente ¿no?
Ella me miro sorprendida y trago su saliva ya que lo que había dicho era cierto.
Empecé a matar vacas, una por una, extrañaba tanto hacer eso… ¡aquella sensación entre mis dedos! ¡Aquellas vacas mugiendo de terror! ¡La sangre! ¡Ese placer! ¡¿Por qué me había detenido?! ¡¿por ella no mas?! La mire…
Ella estaba llorando sentada en el suelo mientras me miraba, mire mis manos, me horrorice de mi mismo, me fui hacia ella con pena
— Solo mátame…
— ¡No puedo!...- dijo cubriéndose los ojos
— ¡Es tu deber!
— ¡No puedo! – Mirándome fijo - ¡¿Por qué haces esto?!
— ¡Prefiero morir en tus manos que en manos de mis propia gente!
Se avergonzó y se levanto, agarro su daga y me apunto – ¡por lo menos dame pelea! ¡Es lo menos que puedes hacer!
Le mostré mis garras y empezamos a pelear
Ella lloraba en cada ataque, yo solo sentía de nuevo la adrenalina me tenia miedo a mi mismo en algún punto…
Pero todo termino rápidamente, ella me clavo su daga en el corazón, y yo tenia su cabeza entre mis garras
—Ya termino todo… - me sonrío y abrazo mi cuello sacando su daga de mi corazón
— ¿Q-quieres morir conmigo?...
Me miro sorprendida, no se lo esperaba, puse normales mis manos acariciando su mejilla, se sonrojo, y asintió levemente, sonrío y me dijo que si sonriendo sin tristeza alguna
En eso, la bese, sentía como en mi cuerpo invadía un calor, me abrazo y lloramos ambos, íbamos a morir, pero felices por lo menos.
Nuestras alas empezaban a desaparecer, nuestras piernas también, nuestro sentido del tacto también, la mire y le dije que la amaba pero no me escucho, su cara de duda me lo confirmo, ella me dijo que me amaba también, tan solo le leí los labios…
Y en un abrazo, terminamos de desaparecer.
Agradezco a quien sea nuestro supremo amo creador de el mal y el bien, el haberme dado la oportunidad de conocer a un bello ángel como fue ella…
Hystera…
Me acorde de mis compañeros que me decían “cuidado con la zona que están protegida por los Ángeles!” “si hay gente que cree en ellos seguramente estarán por ahí dando vueltas”
¿Ángeles? Nunca me impusieron “terror” bueno no tienen por qué imponer terror, pero nunca me resultaron terribles para mí, en las historias de que los Ángeles matan a los demonios y ellos son los victoriosos, esas horribles historias de poder bueno contra el malo, nada de eso me daba miedo.
Y que si son ciertas, mi abuelo murió a manos de un ángel, pero hasta que no vea uno no puedo dar mi opinión.
Así fue, como de tanto pensar en eso un día, uno cayo hacia mi ¿Cómo?..
Había llegado a una ciudad un poco destruida, no había nada mejor que hacer que seguir destruyéndola así que cause algunos terremotos y mate a algunas personas… nada fuera de lo común, seguí caminando una media hora más, mirando al cielo, con las manos en los bolsillos y mis alas negras afuera, y en eso sentí una presencia atrás mío.
— ¡Ey tu demonio! – Me dijo un ángel, su pelo era blanco y largo ondulado, con un flequillo hacia el costado, un vestido blanco largo y sus alas blancas gigantes – ¡vas a pagar por lo que hiciste!.
— ¿eh? ¿Acaso hice algo? Yo solo estaba caminando por acá.
— ¡Yo te eh visto!
— ¿ah sí? ¿Qué eh hecho esta media hora?
— Caminar… - dijo haciendo un poco de puchero ya que no me podía ganar – ¡Bueno! ¡Te estaré vigilando así cuando hagas algo malo podré atacarte! – dijo mostrando su pequeña daga decorada en el mango con pétalos blancos.
Sonreí como queriendo reírme “has lo que quieras” fue lo último que le dije y seguí mi rumbo, ella me seguía atrás, algunas veces caminando, otras veces volando.
Pasaron los días y de vez en cuando me daba pena, yo no hacía nada malo, tan solo quería saber hasta cuando iba a durar atrás mío, tenía que comer con ella, comprar con ella, compartir mi vida... con ella…
Nunca había hecho eso antes, pero algo me llamaba la atención, parecía que los dos nos habíamos olvidado de cómo fue que llegamos a estar juntos. ¿Querer matarme? Parece que se olvidó de eso…
Si había algo que le espantaba eran los truenos, y si llovía o algo y habían relámpagos y truenos me abrazaba el brazo temblando. Pero también algunas cosas le encantaban, como el agua y fuimos hacia ríos y otros lugares en los que ella me sonreía hermosamente…
¿Por qué tendría que haber rivalidad? Seres tan hermosos… ya no sé cuándo fue que empecé a pensar en esas cosas.
Aun así, no todo podría ser paz y armonía, después de todo soy un demonio ¿Qué era eso para mi? No ahí significado en mi diccionario… Me llamo mi “jefe”
— ¿Así que no has causado nada malo en estos últimos dos meses eh?
Solamente lo mire seriamente
—Si bien eres un demonio dotado no recuerdo haberte dado vacaciones, si no llegas a hacer nada para los tres meses, tendré que matarte
—Esta bien…
Me fui, y en el mundo humano me esperaba ella vigilante, como si fuera un policía esperando a que el criminal hiciera algo malo
—Una pregunta… - dije mientras caminaba
—¿Qué pasa? – dijo ahora al lado mío
—Es cierto que si un Ángel y un Demonio se besan ¿mueren?
—Si ¿por? – me contesto algo avergonzada
—Seria algo egoísta de mi parte querer morir por un beso tuyo a que ellos me maten ¿no? – la mire
Ella solo se avergonzó y me dijo que no… mire hacia delante y seguí caminando
Pasaron tres semanas, ya nos estábamos acercando a la fecha en el que me vendrían a matar si no hacia nada malo. Pasamos por el mismo lugar en el que nos conocimos, ahora habían vacas entre otras cosas, saque mis alas y me fui al cielo a mirar todo el escenario, y transforme mis manos en garras, la mire.
— ¿Q-que estas haciendo? – me dijo mirándome con miedo
— ¿No seguirás tu palabra? Si hago algo malo me tendrás que matar
— ¿N-no estarás hablando en serio o si?
—Un ángel nunca miente ¿no?
Ella me miro sorprendida y trago su saliva ya que lo que había dicho era cierto.
Empecé a matar vacas, una por una, extrañaba tanto hacer eso… ¡aquella sensación entre mis dedos! ¡Aquellas vacas mugiendo de terror! ¡La sangre! ¡Ese placer! ¡¿Por qué me había detenido?! ¡¿por ella no mas?! La mire…
Ella estaba llorando sentada en el suelo mientras me miraba, mire mis manos, me horrorice de mi mismo, me fui hacia ella con pena
— Solo mátame…
— ¡No puedo!...- dijo cubriéndose los ojos
— ¡Es tu deber!
— ¡No puedo! – Mirándome fijo - ¡¿Por qué haces esto?!
— ¡Prefiero morir en tus manos que en manos de mis propia gente!
Se avergonzó y se levanto, agarro su daga y me apunto – ¡por lo menos dame pelea! ¡Es lo menos que puedes hacer!
Le mostré mis garras y empezamos a pelear
Ella lloraba en cada ataque, yo solo sentía de nuevo la adrenalina me tenia miedo a mi mismo en algún punto…
Pero todo termino rápidamente, ella me clavo su daga en el corazón, y yo tenia su cabeza entre mis garras
—Ya termino todo… - me sonrío y abrazo mi cuello sacando su daga de mi corazón
— ¿Q-quieres morir conmigo?...
Me miro sorprendida, no se lo esperaba, puse normales mis manos acariciando su mejilla, se sonrojo, y asintió levemente, sonrío y me dijo que si sonriendo sin tristeza alguna
En eso, la bese, sentía como en mi cuerpo invadía un calor, me abrazo y lloramos ambos, íbamos a morir, pero felices por lo menos.
Nuestras alas empezaban a desaparecer, nuestras piernas también, nuestro sentido del tacto también, la mire y le dije que la amaba pero no me escucho, su cara de duda me lo confirmo, ella me dijo que me amaba también, tan solo le leí los labios…
Y en un abrazo, terminamos de desaparecer.
Agradezco a quien sea nuestro supremo amo creador de el mal y el bien, el haberme dado la oportunidad de conocer a un bello ángel como fue ella…
Hystera…
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Etiquetas: A new Feeling
Melye
viernes, 5 de agosto de 2016
Les costara entenderlo, incluso yo creo que estoy un poco
loca… es complicado… bastante diría. Es extraña, no habla, no sabes si te
presta atención o no, siempre con su máscara y su saco… no se realmente, si la
amo, si la admiro, si solo me llama la
atención de una manera realmente indescriptible. Aun así, es impresionante como
una persona, un ser humano por lo menos hasta donde yo sé, es capaz de
enamorarse con tan solo gestos, movimientos… y bueno ella no tiene mucho más. Me
cuida, me sostiene, me mira, y aun con sus ojos negros ¡pero no el típico! No es
para nada real, son tan oscuros sus ojos, su mirada, que no tiene ni un pequeño
rayo de luz, absolutamente nada, y aun así yo la entiendo, cuando me mira (si
es que lo hace) bah, tendría que decir: cuando dirige su cara hacia mí, cuando
yo hablo o estoy preocupada y ella está a mi lado. Sin decir nada, solo su
presencia me calma ¿Qué será? ¿Estoy loca?
No la entiendo, y no me entiendo a mí. No entiendo la
sociedad que me dice “¿cómo puedes estar enamorada de alguien con quien no te
comunicas?”. Solo sé que quiero estar a su lado, que me calma y me tranquiliza,
que cuando me cubre con su capa mientras caemos por un edificio me gustaría
nunca salir de ahí ¿será la adrenalina? No lo sé.
Solo sé que se llama Melye y que quiero permanecer a su
lado.
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